14 septiembre 2013

EL OTRO AMOR

 

 

 

MNJN

-¡Qué bien hueles!

-He tomado un baño de pétalos de rosas y esencias naturales, tenías que venir hoy, me preparo para ti cada día, apóyate sobre mi pecho desnudo y sintoniza los latidos de mi corazón, ¿notas qué fuerte va?

-Déjame verte desnuda del todo, tus pechos, tu pubis, tus glúteos, tu sonrisa...

-Levanta este raso blanco y podrás verlo...

-¡Qué hermosura!

-Dímelo al oído, entre susurros cerrados, cortos, apretados y pequeños... ¡me haces cosquillas! Siento una gota que recorre mi espalda, es gota tuya que se quiere hacer ósmosis con mi sangre, detenla con un beso, no la dejes llegar a los glúteos...

-Algo de mí está...

-Déjalo anclado como estandarte de tu conquista... que suelte fuertes raíces y no te muevas de ahí...

-Ayúdame..

-Sólo puedo relajarme ante tu obra, a esas manos de alfarero que me están dando forma de aljibe, permanezcamos así, mucho, mucho... quédate...

-No te apartes aún, no ha llegado la hora...

-No quiero que llegue la hora, que no llegue nunca... Me encanta sentirte tan cerca... dentro de los pliegues internos de la piel... Apriétate... Déjame sentir nuestros cuerpos aunados en un mismo vaivén, como las buenas cunas...

-Te prometo, esto me parece un imposible, nos estamos acercando al abismo, debemos enterrar esto en el sotobosque, para que se purifique con las lluvias...

-Bueno... pero yo no tengo miedo a las caídas, a los abismos, sí tus estas conmigo...

-Que los ángeles achiquen esta locura que nos aleja de la realidad... mira, la pasión, es como la flor de los prados, pronto se mustia, se desvanece y yo no quiero que eso ocurra.

-Será una pasión fresca, si tú prometes cuidar de la flor de los vientos, yo te juro, velaré para que esta pasión nunca, nunca muera. Nos sentaremos en los atardeceres a mirar el río, para sentir siempre esa sensación que devuelve vida, pero más allá de mí, si tu me pides, me pides que todo termine, soltaré amarras, lo haré despacito, lo haré como cuando una madre suelta el dedo de su pequeño hijo que empieza a dar los primeros pasos, lo haré.

-Nunca te olvidaré, pase lo que pase...

-Cuando me hablas así, me haces respirar lento, caliente y pesado... Ayer fui al bosque, ¡si vieras los robles! su tronco milenario, sus raíces... hablaba con ellos como contigo. Dame un beso y vete, si me necesitas llámame.

-Adiós amor.

Atho de Jazaria

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